Uvas de la suerte: ¿riesgo de atragantamiento?
“Estamos a dos días de la Nochevieja… ¡nos van a dar las uvas! Pero… ¿a nuestr@ hij@ de 2 años le ponemos 12 uvas también, o es demasiado pequeñ@? ¿Se agobiará? ¿Será peligroso?”

 

Seguro que eso se lo han planteado muchas madres y padres a lo largo de los años. ¿Soy histéric@ o es que realmente hay peligro? ¿Hasta cuándo hay que tener cuidado con el riesgo de atragantamiento? ¿Cuáles son los alimentos/objetos más peligrosos? ¿Se puede minimizar de alguna forma ese riesgo?

¡Vamos a verlo!

¿Soy un@ histéric@?
No
. El riesgo de atragantamiento existe, incluso, para niños mayores y adultos. Que “se nos vaya por otro lado”, que nos estemos riendo, que nos den un susto, son cosas que pueden pasarle a cualquiera. Pero es cierto que, conforme más “modositos” somos en la mesa (más maduros) y además conforme tenemos las vías respiratorias más grandes, el riesgo disminuye.

¿Hasta cuándo hay que tener cuidado?
Como siempre que hablamos de niños, no hay una edad: se trata de ver la madurez del niñ@ cuando está comiendo, pero suele ponerse como límite (un límite bajo, para mi gusto) los 3 años. Las recomendaciones dicen que nada de alimentos peligrosos/piezas pequeñas hasta los 3 años, y algunos pediatras lo ampliamos hasta los 5 años (además, ¿qué necesidad real de comer cacahuetes, palomitas o de hinchar globos tiene un niño de 3 años?).

¿Cuáles son los alimentos/objetos más peligrosos?
Todo objeto duro, regular, que tenga aproximadamente el tamaño de una uva (ejem!) puede ser peligroso. Esto incluye:

  • Palomitas (en general, snacks, yo he visto atragantamientos con “3D”.
  • Cerezas y aceitunas (por los huesos).
  • Frutos secos ENTEROS.
  • Caramelos (incluyendo chupachups), gominolas y chicles.
  • Piezas pequeñas de juguetes en general (ojo con piezas grandes que tengan otras que puedan desprenderse, como ojos en un peluche: tienen que ser ojos de seguridad).
  • Manzana y zanahoria cruda (especialmente cuando no tienen dientes, hablaremos de ello en los talleres de alimentación).

Algunos otros objetos, además de por el tamaño, tienen otros peligros:

  • Globos: pueden pegarse a las vías respiratorias y evitar el paso del aire. Hasta los 5-7 años los niños no saben soplar bien y pueden aspirarlo. Son fáciles de romper, y si se llevan los trozos a la boca puede ser peligroso. Y sí, soy de esas pediamamás-histéricopesadas que hará cruzada anti-globos en los cumples del colegio.
  • Pilas de botón: son pequeñas, y caben por vías respiratorias y digestiva, pero son peligrosamente corrosivas, así que hay riesgo de daño interno además del de atragantamiento.

¿Se puede minimizar de alguna forma ese riesgo?
Por supuesto:

  • Haciendo los trozos más pequeños: cortar las uvas/salchichas en cuartos, dar las cerezas y aceitunas sin hueso, moler los frutos secos o bien ofrecerlos en salsas o cremas…
  • Evitando que tengan acceso a estos elementos (snacks, palomitas, caramelos, y tenemos un doble beneficio, porque no deberían tomar alimentos con azúcar o ultraprocesados). Retirando las piezas pequeñas de los juguetes (lo que, por experiencia, incluye a los pollitos del Belén).
  • Enseñando a masticar bien la comida, despacio, y a dedicarse sólo a comer (sin correr por el pasillo, ni reírse/contar un chiste graciosísimo mientras comen, no hablar con la boca llena, etc).
  • Si tenéis bebés, cuidado al visitar familias con hijos mayores, porque lógicamente ya no tienen la casa libre de objetos pequeños.

Así que, si queréis darle las uvas a vuestr@ hij@ esta Nochevieja:

  • Es mejor que quitéis los huesos y las cortéis EN CUARTOS.
  • No le metáis prisa. Da igual que tarde 12 segundos que 12 minutos, que se coma 12 o que
    se coma sólo 2. Predicad con el ejemplo. Comed pausadamente, y evitad que os salga zumo de uva por la nariz.
  • He visto hoy en un supermercado unas “uvas de gominola” para niños. Por favor, no las compréis. Tienen el mismo riesgo que las uvas (o más, porque son más difíciles de comer) y, además, tienen 20 gramos de azúcar por cada 12 uvas (¡unos 3 sobres de azúcar!).

¡Que paséis una feliz (y segura) entrada de año!

En nuestro curso “Primeros auxilios” aprendemos cómo gestionar un atragantamiento y qué maniobras debemos realizar. Podéis ver las diversas opciones (semipresencial, online, etc) en nuestra agenda

In memoriam Prof. Dr. Estañ

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