Lo natural es moverse

Del mismo modo que los pulmones necesitan intercambiar oxígeno, o el estómago digerir nuestros alimentos, los huesos y las articulaciones necesitan moverse. Esa es su función, y para mantenerse en un estado saludable deben cumplir su cometido.

El movimiento forma parte de nuestro ser, es innato y natural, y si analizamos su importancia, va más allá:

  • Existen una serie de deslizamientos entre los huesos, que sin ellos,  las extremidades y la columna no podrían realizar los movimientos más amplios posibles .
  • Además, entre nuestras vísceras, envolviéndolas y cubriéndolas, hay unas capas de tejidos, como de ropa se tratara, que necesitan deslizar entre sí, para que el propio órgano pueda moverse, expandirse, y realizar mejor su función.

La pérdida de esa funcionalidad afecta al individuo en su totalidad, porque todas nuestras partes están conectadas. Es como un terremoto, tiene su epicentro, la zona más afectada, y se extiende a zonas más alejadas.

Por ello, la calidad de nuestro movimiento influye en nuestro ser, una falta de movilidad causa que nuestro cuerpo vaya creando adaptaciones a esas pequeñas anomalías o rigideces, para compensar. Al principio pueden no darnos síntomas, pero cuando llega a un límite, como una gota que rebosa un vaso, pueden aparecer los malestares y dolores.

El movimiento debe ser natural, consciente y armonioso para contribuir al bienestar.

Es algo que debemos cuidar, siempre, en todas las etapas de la vida.

En AnidAndo, desde la fisioterapia y la osteopatía, nos preocupamos desde la primera etapa de la vida de que la movilidad intestinal, pulmonar, y motriz esté presente, para acompañar a tu bebé, además de asistir a las recién estrenadas mamás que han experimentado cambios en su cuerpo.

próximamente, iremos dando más detalles…