Evitemos el “no” – Crianza respetuosa (Parte 2)

Hoy seguimos con estrategias para evitar usar el “no” con nuestr@s hij@s, pero manteniéndonos firmes y amables al mismo tiempo. Las siguientes estrategias se pueden usar con niñ@s y adolescentes.

Estrategia 1: recordar la consecuencia natural de sus actos.

En ocasiones, sus actos tienen una consecuencia directa que no depende de nosotros sino de su propia acción. En vez de decirle “No lo hagas” le podemos recordar lo que pasará si lo hace: “Si se te cae el vaso se caerá todo el zumo y no podrás tomártelo”.

Estrategia 2: hacer una pregunta que busca la cooperación.

Cuando el niño o niña está haciendo algo incorrecto, por ejemplo, hablar muy alto en el cine, en vez de decirle “No grites” o “No hables alto”, podemos preguntarle “¿Cómo podemos hablar para no molestar a las otras personas que están viendo la película?”.

Podríamos utilizar la misma estrategia cuando no desea hacer algo en casa: no quiere prepararse la ropa del día siguiente antes de irse a la cama. Podemos preguntarle cómo sería la forma más rápida o más divertida de hacerlo y entonces hacerlo juntos. Evitamos así frases como “No te vas a la cama hasta que no te prepares la ropa de mañana”.

Estrategia 3: pedir ayuda.

En ocasiones nos estresamos porque somos conscientes del tiempo que nos queda para poder llegar puntuales a algún sitio, pero ellos no lo son. Puede ser interesante transmitirles esa idea: “Necesitamos llegar puntuales al colegio, ¿se te ocurre alguna forma para terminar más rápido de desayunar/arreglarte?”. De esta forma evitamos el “No vayas tan lento”, “No te distraigas”…

Estrategia 4: decir lo que nosotros vamos a hacer.

En ciertas situaciones, deseamos que actúen de forma diferente, pero, como se dice, “La única conducta que podemos modificar es la nuestra”. Por lo tanto, podemos informarles de lo que nosotros vamos a hacer: “Yo pongo la lavadora de ropa de color los miércoles. Si no has metido en el cubo de la ropa sucia tu ropa no se lavará este miércoles y tendrás que esperar al siguiente miércoles para que esté lavada” en vez de “No dejes la ropa tirada por tu habitación” o “Echa la ropa sucia en el cubo”. También se puede utilizar en momentos de peleas entre hermanos siempre y cuando la seguridad de los mismos no peligre:  “Voy a sentarme aquí y a esperar a que resolváis el problema. Si necesitáis mi ayuda me lo decís” en vez de decirles “No os peleéis”.

Estrategia 5: de lluvia de ideas y/o cambio de norma.

En ocasiones l@s hij@s son muy insistentes con algo que de inicio no consideramos adecuado. Por ejemplo, “No comas chucherías antes de comer que si no no tendrás hambre” o “No puedes salir hasta las 2 de la mañana”. Puede ser interesante que nos sentemos todos, hablemos de los intereses de cada uno y se haga una lluvia de ideas de posibles opciones al respecto.

Finalmente, es interesante ser flexibles y plantearnos si realmente necesitamos decir que no. Si no tenemos prisa, si podemos estar cinco minutos más en la calle, por qué no dejarle pararse a investigar los arbustos.