Accidentes II: heridas

Volvemos con los accidentes infantiles, esta vez para hablar de cortes

CORTES Y HERIDAS:

Es imposible hacer una casa completamente a prueba de niñ@s, porque supondría tirar todas las tijeras y cuchillos, quitar las puertas, los cristales… por lo que aunque seamos prudentes y tengamos la casa segura, tenemos que tener siempre un ojo (o dos, o tres) puestos en ell@s. Esto no quiere decir que no les dejemos curiosear y descubrir su entorno, ni tampoco que nos pasemos todo el día diciéndole “esto no, no lo toques, no lo cojas”. Se trata de adaptar su entorno progresivamente para que no sea peligroso, e ir adecuando las explicaciones de cómo debe hacer las cosas y cuándo debe tener especial cuidado, según la edad que tenga y su ritmo de adquisición de aptitudes.

Los objetos cortantes tales como tijeras, cuchillos, tenedores… deben estar fuera del alcance de los niños, y enseñarle a usarlos de forma adaptada y progresiva: con cuchillos de plástico que no corten al principio, para untar en pan o para cortar cosas blandas como aguacate o mantequilla, luego con cuchillos de metal sin filo (los de Ikea para niños a nosotras nos van muy bien) y, en todo caso, explicarles que siempre que haya un objeto cortante debe haber un adulto ayudándoles. De igual modo, debemos enseñar a que usen objetos frágiles con cuidado (vajilla y cristalería de loza y cristal, por ejemplo) y retirar los objetos frágiles valiosos, como la porcelana. Si se rompe algo, además de protegerles, puede ser buena idea que nos ayuden a recogerlo poniendo especial interés en el cuidado en esta tarea de recoger algo que puede cortar.

Los muebles con esquinas o bordes puntiagudos deberían estar protegidos para evitar cortes en caso de caída sobre ellos. Dado que es complicado colocar protecciones en todos los salientes que tiene una casa, se pueden usar otros recursos, como explicar a los niños que no deben correr dentro de casa. Así, si disminuimos la velocidad tendrán más tiempo para reaccionar, y las caídas sobre los objetos peligrosos tendrán menos energía y serán menos peligrosos.

Se debe tener especial cuidado con los cajones y las puertas, ya que a veces se apoyan en el marco y al cerrarlas nosotros podemos pillar sus deditos. De nuevo, no podemos pretender tener todas las puertas aseguradas, pero sí

Hay sistemas de seguridad para puertas/cajones, pero much@s niñ@s aprenden a abrirlos, por lo que es mejor enseñarles cómo hacerlo, qué es peligroso (cajones, horno, etc) y fijarnos cuando los cerremos). Para las puertas de las habitaciones existen esos topes que impiden que se cierren del todo, pero para cerrar una puerta hay que quitarlos y se nos puede olvidar ponerlos después, por lo que puede ser útil poner unos que llevan una especie de anclaje, que mantiene la puerta abierta, para así evitar que se puedan cerrar solas pero no impedir su uso.

Bien. ¿Y si se corta?

Las heridas en determinadas zonas, como la cabeza, son muy escandalosas porque sangran mucho. Sin perder la calma, hay que valorar los daños:

  • Si la herida deja de sangrar apretando con una gasa o un paño limpio:
    • Si al detenerse la hemorragia la herida es pequeña, poco profunda, los bordes de la herida están juntos sin hacer nada y no es una zona muy estética, una tirita, mucho amor y a seguir jugando.
    • Si no es así, quizá necesitemos puntos: hay que ir al hospital, donde valorarán las diversas opciones: sutura, grapas, SteriStrip® (puntos de aproximación que son como si fuesen de papel), pegamento cutáneo…
  • Si la herida no deja de sangrar: continuaremos apretando e iremos a un centro sanitario. No necesariamente al hospital, a alguno que nos pille cerca. No haremos un torniquete, puede hacer más mal que bien.

Si vamos a aplicar algún producto:

  • Preferiblemente lavaremos con agua y jabón.
  • No aplicaremos alcohol (se absorbe, duele) ni agua oxigenada (destruye tejidos, aunque puede ser útil para cortar pequeñas hemorragias).
  • Tampoco Betadine® en niños pequeños ni embarazadas/lactantes (riesgo de interferir con la glándula tiroides).
  • Sí podemos usar Cristalmina® o Clorhexidina.
  • Por supuesto, nada de aceites, ni otros productos o remedios.

Y las heridas: ¿se tapan? Sí, al menos las primeras 24-48 horas, hasta que la costra esté hecha, para disminuir el riesgo de infección, pero no mucho más, para evitar la maceración de los tejidos.