¿Cómo es una cocina Montessori?

Empezamos una serie de entradas de blog destinada a cómo adaptar el hogar a la filosofía Montessori, entradas que complementan los talleres de Montessori en Casa (0-12 meses y 12-24 meses).

La primera entrada la dedicamos a la cocina, por la gran importancia que tiene habitualmente en nuestro día a día.

Es muy habitual que tendamos a limitar el uso de la cocina a los niños, muchas veces porque tenemos miedo de que se hagan daño o que hagan algún desastre. En una cocina Montessori se intenta favorecer la independencia y estimular sus sentidos, por lo que se favorece que sea el propio niño o niña el que prepare su almuerzo o acceda a sus utensilios. ¿Cómo se hace esto? Veamos varias claves:

  1. Observa el espacio con los ojos de un niño: puedes incluso sentarte en el suelo y mirar a tu alrededor, para ver qué ve un niño. Plantéate si hay alguna estantería o armario a su altura que podáis usar para almacenar sus cosas. Hay alguna zona donde se puede poner una mesa y silla a su altura, que le permita en momentos puntuales comer o preparar su comida.
  2. Cambia la distribución de ciertos elementos: es importante seguir manteniendo los objetos más peligrosos fuera de su alcance, pero podemos poner a su alcance aquellos que pueden usar con cierta autonomía. Podemos enseñarle a prepararse su propio almuerzo, poniéndole en un tupper, unos minutos antes, dos rebanadas de pan y en un plato una loncha de queso. Podemos enseñarle a ponerse agua a partir de un dispensador. Si tiene una pequeña escoba y recogedor a su disposición, se le puede invitar a recoger las migas que se le caigan.
  3. Dedica un tiempo suficiente para enseñarle, practicar y disfrutar. Hacer cualquier cosa con los niños en la cocina siempre nos va a llevar más tiempo y nunca va a quedar perfecto, por lo que es importante ser flexible y no tener prisa. Es más importante disfrutar del proceso que del resultado final. 
  4. Piensa previamente las diferentes fases por las que tenéis que pasar para hacer esa receta y prepara todo previamente en cuencos y bandejas que permitan que todo sea más sencillo. Muéstralo despacio, con movimientos sencillos y lentos, incluso en la tarea más sencilla.
  5. Empieza por cosas sencillas que den seguridad a tu peque y a ti: pelar un huevo cocido, cortar a rodajas un plátano y pelarlo, cortar un huevo, cortar fruta blanda, transferir agua de una jarra a un vaso, poner una cucharada de cereales en un bol…
  6. Si ocurre algo que no debería, no hagas un gran teatro del tema, ni levantes la voz. Con calma, indícale: “Se ha derramado el agua, vamos a secarla”.
  7. No interrumpas su concentración y trabajo con premios o alabanzas. Muéstrale que confías en él o ella, anímale y aprecia sus logros cuando sea conveniente.
  8. ¡Disfruta de hacer algo junt@s y crea bonitos recuerdos!

Elementos que puedes tener en tu cocina (comparto links que muestran lo que es cada cosa, pero no significa que recomiende la compra de esos productos concretos ni me llevo ningún beneficio con su compra):

Mobiliario:

  • Estanterías bajas o un armario bajo
  • Torre de aprendizaje o taburete para llegar al banco/fregadero de la cocina

Utensilios: