Un Mundo dentro de una Caja

¿Quién no ha soñado nunca con tener una casita de muñecas? Tener una casa victoriana, o no tan vintage, con platos de porcelana, jardines con miradores y coches de época. Yo recuerdo el primer contacto que tuve con este mundo. Fue en Madrid. Mi padre tenía que dar un curso de formación y mi madre y yo nos fuimos con él a pasar los días.

En uno de los paseos familiares por el barrio de Lavapies, vimos una tienda que vendía todo lo relacionado con las casitas de muñecas. Vendía casas y también los objetos, muñecos, papeles para las paredes, telas, etc. En el escaparate tenían varias casas montadas y siempre me acordaré de la figura del gato metiendo la pata en una pecera para intentar coger el pez… me pareció entrañable (supongo que al pez no tanto) jejeje.

Años más tarde, y coincidiendo con el inicio del curso escolar, las editoriales publican grandes cantidades de colecciones. Entre ellas, habían colecciones de muebles para casitas, o para una estancia en concreto o de casitas para hacer tu mismo estilo DIY y, mientras los fascículos llegaban al quiosco sin necesidad de suscribirte o estaban bien de precio, mi madre y yo los comprábamos haciéndonos así una gran colección de muebles pequeños que guardaba celosamente en una caja. Hasta que, finalmente, a los 12 años unas navidades tuve una sorpresa, y pude guardar todos los muebles que habíamos ido comprando en una casita de verdad.

La hemos ido decorando más a lo largo de los años. Le hemos hecho las cortinas, colchas de la cama y, comprando elementos (yo me traje muchos de mi estancia de Erasmus). Sobre todo comprábamos mucho en una tienda especializada en belenes de aquí en Valencia. Actualmente, siguen existiendo tiendas físicas (aunque cada vez menos) y online como Etsy, sin embargo en nuestras casas cada día más pequeñas es complicado hacerles un hueco o, es un estilo que ya no va con nosotros ya que la rutina de nuestras vidas no nos deja darle el tiempo necesario a este hobby.

Sin embargo, nuestros pequeños siguen pidiendo tener una casita en la que jugar. Por eso, os traigo la opción de realizar una, o al menos alguna sección, de una forma temporal y económica… ¡Con Cajas!

Aquí os dejo algunos ejemplos:

Gracias a este tipo de juegos los niños conocen muchos conceptos, aplican rutinas, desarrollan historias… tienen muchos beneficios.

La opción que más me gusta actualmente es esta:

con ella adaptamos las cajas que tenemos o el espacio disponible a las necesidades de la niña y a las habitaciones que ella desee. Además, es una forma de colaboración conjunta, ya que los niños pueden crear el mobiliario o la decoración de las cajas para que el estilo se adapte lo más posible a sus gustos.

¿Empezamos?

MATERIALES

  • Cajas de cartón de diferentes tamaños
  • Papeles de colores (tipo scrapbooking), papel charol, papel de seda…
  • Pinturas (en spray, oleo, acuarela…), rotuladores, plastidecores…
  • Super glue o pegamento resistente para ir colocando las cajas a nuestro gusto. En su defecto pinzas de oficina o clips gigantes.
  • Cinta de carrocero
  • Tijeras y / o cúter

Si no tenéis estos materiales, no os preocupéis, se pueden comprar perfectamente online por las diferentes plataformas o ir a una tienda más adelante.

PROCESO

  1. Empezar de abajo a arriba como una catedral. Entonces elegir el tamaño de la caja que más os acomode. Una vez escogida, dejar todos los lados cerrados menos uno que será el frontal y por el cual jugaremos. El resto de las esquinas reforzarlos con cinta de carrocero.
  2. Abrir ventanas, si lo consideráis necesario, y forrarlas con papel charol.
  3. Pintar la estancia o forrarla con los papeles elegidos a vuestro gusto.
  4. Ir colocando el resto de las cajas según deseéis la distribución de la casa.
  5. Pensar en realizar muebles o utilizar algunos que tengáis por casa bien de otros muñecos. También podéis diseñarlos. Por ejemplo, una lata de atún es una gran mesa de centro.
  6. Decorar el exterior. También podéis coger palos de la calle u hojas si queréis una casa más bucólica o hacerlo estilo la casa de la bruja (segunda imagen de más arriba). Se pueden pintar flores en el exterior, colocar césped u hojas con el orégano y el romero…
  7. Disfrutar.

¿En qué se benefician nuestros pequeños?

  • Desarrollo de la COLABORACIÓN y TRABAJO EN EQUIPO.
  • PSICOMOTRICIDAD FINA a la hora de decorar el teatro, cada uno dentro del nivel que por edad le corresponda.
  • Conocimiento de los COLORES, apreciación de TEXTURAS.

Otra opción es  dejar la casita en manos de un profesional, también podéis comprar algunos ya hechos.

En IKEA

En ALDI cada X tiempo saca entre sus opciones de juguetes casitas de madera con muñecos y muebles, hay que estar atentos.

En AMAZON hay miles de posibilidades (aquí).

Las opciones son infinitas. Hay casitas que caben en una caja de zapatos y en otros puedes vivir dentro.

Hay gente que incluso les hace partícipes de su hogar, creando una estantería gigante

Como he dicho anteriormente y para ir empezando poco a poco, se puede crear sólo una estancia como, por ejemplo, una clínica veterinaria, una librería, un salón. No es necesario tener una casa entera para ello.
El límite lo ponemos todos, y sino que se lo digan a Phoebe en Friends que hizo una casita con chucherías.

Ya sabéis que si ponéis en práctica cualquiera de estas opciones, etiquetarnos usando el hashtag #AnidAndoDIY para inspirar al resto de progenitores.