Pilates para niñ@s

 

El método Pilates es un método de acondicionamiento físico que fortalece, estira y equilibra el cuerpo. Permite alcanzar el control de la mente sobre el cuerpo. Se busca aplicar en la vida cotidiana. Su éxito en nuestra sociedad se debe en gran medida a la eficacia que proporciona su desempeño, y el hecho de tratarse de una serie de ejercicios personalizados adaptables a las necesidades de cada persona. Se puede así desarrollar el cuerpo de manera uniforme, buscando reestructurar y equilibrar el mismo teniendo en cuenta las características especiales de cada uno.

Se trabaja el cuerpo en su conjunto, al mismo tiempo que se aprende a disociar las diferentes partes del mismo. Los músculos se utilizan cada uno a su debido momento, ayudándose a conseguir el movimiento perfecto. También permite relajar los músculos sobrecargados por su mal uso.

Joseph Pilates basó su filosofía de trabajo en fomentar la conciencia del propio cuerpo en movimiento, la propiocepción.

El método sirve para reeducar, restaurando las curvas naturales de la columna vertebral, las amplitudes articulares (flexibilidad), eliminando así las tensiones permitiendo un movimiento eficaz y consciente.

Hoy en día, y más en época de confinamiento, la postura de los más pequeños se ve comprometida ya que pasan mucho de su tiempo con las tablets, TV, videoconsolas… Además de las mochilas cargadas de peso. Todo esto puede influir en una mala postura. Por eso, cuanto antes comiencen a adquirir buenos hábitos y se corrijan las alteraciones posturales más beneficios tendrán como adultos.

La práctica del pilates para niños trae beneficios como:

  • Estiramiento y fortalecimiento de grupos musculares que normalmente no son trabajados.
  • Aumenta la resistencia, y disminuye el riesgo de lesiones en otro tipo de deportes como fútbol, baloncesto…
  • Estimula la coordinación y la concentración.
  • Mejora la respiración (niños con asma da resultados positivos).
  • Mejora la estabilidad del cuerpo.
  • Aumenta la capacidad de relajación.
  • Ayuda a adoptar una postura adecuada de forma más natural.

Los niños pueden empezar a introducirse en esta práctica deportiva a partir de los 5 años, que ya tienen noción del cuerpo, y pueden realizar los ejercicios con más facilidad.

Con el pilates, pueden mejorar su postura (o en su caso prevenir malas costumbres) de una forma completa, dinámica y divertida. Y vosotros, ¿os animáis a hacer pilates con vuestr@s niñ@s?

Como Joseph Pilates dijo: “En la infancia, los hábitos (buenos y malos) se adquieren fácilmente”.