¿Cocinamos en familia?

Una de las actividades Montessori que más se ven en las redes sociales es cocinar con niños, pero muchas veces no sabemos cómo hacerlo, cuándo y el qué.  Veamos algunos consejillos:

Cocinar es algo muy importante en nuestro día a día porque alimentarnos es mucho más que una necesidad básica. Es tiempo compartido, es aprender a disfrutar de sabores, texturas, mezclas… Es planificar, seguir pasos, controlar cantidades y tiempos… ¡Es todo un proceso de aprendizaje! ¿Cómo podemos disfrutarlo al máximo?

  1. Elegir la receta.

Las recetas a hacer con los niños siempre deben empezar siendo muy sencillas. Podemos plantearnos el adaptarlas a imágenes que muestren los pasos, para los niños con capacidad de fijarse pero que todavía no saben leer. (https://www.raddishkids.com/collections/shop/products/cook-play-placemats-for-preschoolers)

2. Planificar todo el proceso, desde el momento de ir a comprar los ingredientes. 

Hagamos la compra sólo para esa receta. Comparemos productos. Calculemos gastos. Cojamos todo lo que necesitamos. Muchas veces, los niños se ven excluidos de esta actividad, pero ellos tienen mucho que aprender y aportar en ella. 

Puede ser muy interesante preparar previamente una lista de la compra con imágenes para los más pequeños, como esta de Monti Kids.

3. Reservar un margen de tiempo amplio.

Lo mejor es no ir con prisas. Es normal que tardemos más en hacer las cosas y que ensuciemos más. El momento de pelar, cortar, aplastar… para un niño es mucho más costoso para nosotros, pero la práctica crea la habilidad, y debemos dejarles que practiquen. Si queremos acortar el tiempo, podemos dividirnos las tareas, para hacer dos cosas a la vez dos o tres personas diferentes.

4. Preparar todo lo necesario.

A la hora de ponernos a cocinar, es interesante preparar todos los ingredientes que vamos a utilizar previamente, ya pesados, en cuencos separados. También podemos sacar todo lo que vamos a utilizar: cuencos, bandejas, trapos, cucharas… Recordad usar utensilios de tamaño adecuado para las manos de nuestr@s hij@s, y por supuesto, seguros. ¡Y no os olvidéis del delantal!

Si nuestro hijo es muy pequeño, esta fase la haremos nosotros mismos.

5. Es más importante el proceso que el resultado final.

No pasa nada si no nos sale perfecto. Lo importante es el tiempo de calidad que estamos pasando juntos, el proyecto común que estamos creando desde cero, y todo lo que está aprendiendo. Hay que enseñarle con paciencia, en pasos muy sencillos, cómo se utiliza cada utensilio o cómo se hace cada proceso. Hay que dejarle que se concentre, que lo intente, que persevere. Es mejor recordar cómo se debe hacer que decir lo que no se debe hacer. Y la paciencia es básica: todo se va a ensuciar más de lo normal, ¡asumámoslo! Pero también desarrollamos la responsabilidad y el cuidado al recogerlo y limpiarlo.

Finalmente, ¡¡¡a disfrutar!!! ¿Lo habéis probado con vuestros peques? ¡Compartidlo con nosotras!