Descubrir el Yoga

Cuando descubrí el Yoga, el dato que más atrajo mi atención fué su antigüedad de más de 5.000 años. En las clases de Yoga para niñas y niños cuando explico el origen del Yoga, les cuento que lo inventaron hace mucho, mucho tiempo en la India mucho antes de que construyesen las pirámides en Egipto, ese dato siempre ha conseguido captar su interés y curiosidad.

Hoy en día y aún más en este momento en el que nos encontramos, ha resurgido con más fuerza el interés y la necesidad de su práctica. Con el paso del tiempo el Yoga ha demostrado ser uno de los métodos físico-espirituales más completos y eficaces para cualquier franja de edad.

En el momento que tomas la decisión de probar cualquier fórmula es accesible en cuanto a duración, intensidad, lugar, momento del día a la par que gratificante siendo sola/o, en pareja, en familia. A medida que vas practicando, sientes más flexibilidad, elasticidad y fortaleza en los músculos, la columna y las articulaciones que sincronizados de manera armónica con la respiración te conducen a una calma desconocida.

En suma, incorporar esta disciplina a la vida cotidiana debidamente personalizada (embarazo, infancia, adolescencia, etc.) puede lograr ser enormemente revitalizante y terapéutica al mismo tiempo una experiencia de autoconocimiento y mejoramiento personal.

Os invito a descubrir el Yoga.

¡Namasté a todas y todos!