Un rayo de sol, oh-oh-oh… ¿cómo protegemos a nuestr@s hij@s?

Que la radiación que emite el sol puede producir lesiones en la piel es bien conocido por tod@s, y que debemos ponernos crema, también. Pero ¿qué debemos hacer con l@s peques?

En primer lugar: ¿qué efectos puede tener la exposición al sol?

  • A corto plazo: quemaduras de primer, segundo e incluso tercer grado, dolor, descamación, ampollas (y pérdida de la protección que ofrece la piel).
  • A medio plazo: tasa de radiación recibida elevada, en relación con los cambios a largo plazo.
  • A largo plazo: aumento del riesgo de cáncer de piel.

¿Cómo protegerse?

  • Bebés de 0 a 6 meses:
    • No deben estar expuestos al sol (ojo con la radiación reflejada por la arena o el agua, aunque estén bajo la sombrilla les llegará igual).
    • Si vais a pasear por la playa, que sea a primera o a última hora (antes de las 11 o después de las 18).
    • No usaremos crema solar (aunque algunas cremas pueden usarse a partir de los 3 meses, hay pocos estudios y la mejor forma de protegerlos es evitar la exposición).
  • Bebés de 6 meses a 2-3 años:
    • Lo ideal es que no estén expuestos al sol de forma directa: usaremos medios físicos como camiseta, bañadores de cuerpo entero con protección UV, gorrito (ojo con la nuca, existen unas gorritas con “faldilla” para el cuello).
    • Exposición en horas de baja potencia solar: evitar de 12 a 17 horas
    • Se les debe poner crema solar en las zonas expuestas (brazos, piernas y cara).
    • Estas cremas deben ser de filtros físicos (pantalla que reflecta los rayos solares), que también son útiles en niñ@s con fototipo sensible.
  • Niños de 3 años en adelante y adultos:
    • Exposición en horas de baja potencia solar: evitar de 12 a 17 horas.
    • Preferible usar camiseta con protección UV en exposición directa o durante el baño.
    • Aplicar la crema solar 20-30 minutos antes de la exposición.
    • Repetir la aplicación de crema cada 2 horas o después del baño o sudoración intensa.
    • Crema solar en todo el cuerpo, recordando las piernas, los brazos, la nuca, los empeines, las orejas y otras zonas que están expuestas (no sólo los hombros y el tronco).
    • Podemos usar crema solar con filtros químicos. Factor de protección solar (FPS) mínimo 30 frente a rayos UVB, pero preferiblemente 50 (sobre todo en fototipos I y II). Pueden desencadenar o empeorar un brote de dermatitis atópica, por lo que en niñ@s con DA es recomendable usar filtros físicos.

 

¿Qué es eso de los fototipos?

El fototipo es una forma de clasificar nuestro riesgo de daño ante la radiación solar, de tal manera que las personas con un fototipo I o II tienen más riesgo (piel muy blanca, cabello pelirrojo o rubio, tendencia a las quemaduras solares pero no al bronceado), las personas con fototipo III y IV (piel, ojos y cabello más oscuros, se suelen broncear, pero quemar a veces) tienen un riesgo intermedio y las personas con fototipos V y VI (piel, ojos y cabello aún más oscuros, no se queman casi nunca pero se broncean rápido). Aun así, con independencia del fototipo se debe usar igualmente protección solar.

   

Y hasta aquí nos despedimos por hoy, os animo a que comentéis con las dudas que os puedan surgir, y recordad que no sólo podéis quemaros en la playa/piscina a pleno sol: también en el campo, en la nieve, con nubes…