¿Cómo hacer un Pasaporte Viajero?

Buenos días a todos,

Ya parece que el frío empieza a asomarse por los rincones, las dinámicas han cogido ritmo y las rutinas poco a poco se están estableciendo. En los próximos meses, tenemos un par de puentes a la vista y quería proponeros una actividad para aquellos que vayáis a salir de casa unos días.

Hace casi 15 años, unos amigos y yo decidimos irnos a hacer un segmento de “El camino de Santiago” ruta por todos nosotros conocida y muy transitada sobre todo los meses de verano. Para poder hacerla, y posteriormente conseguir un certificado como que has hecho la ruta (La Compostelana) te dan un pasaporte del peregrino que debes de ir cumplimentando con los cuños de los locales que encuentras por el camino.

A raíz de ese viaje, y en los posteriores, al llegar a casa yo me hacía una recopilación día tras día de lo que habíamos hecho. Los viajes de París, Londres e incluso el Erasmus, pero ese no tuve nada de éxito, mis crónicas eran las más de 1000 fotos que me traje y un corcho gigante lleno de recortes.

¿Alguien en la sala que también haga este tipo de actividad? Considero que es una bonita forma de recordar anécdotas, comentarios e impresiones de lo que se ha vivido y descubierto.

Con esta idea en mente, he querido modificarla para los más pequeños de la casa, así nuestros niños y niñas cuando vayan a hacer un viaje, una excursión o simplemente les puede ayudar como precedente a un diario personal para plasmar sus pensamientos.

Para hacerlo más sencillo, vamos a coger como ejemplo el hacer un Pasaporte de Viaje. ¿Comenzamos?

MATERIALES

  • Libreta. Preferiblemente de hojas en blanco para que la visión sea más limpia y en horizontal, no en vertical. Un ejemplo puede ser de Moleskine o las que usan los ilustradores para pintar.
  • Lápiz, goma y rotulador negro de punta fina (o bolígrafo de tinta).

PROCESO

  1. En un folio a parte, pensar en las secciones que va a tener la libreta y en qué queremos que se centren nuestros pequeños. Por ejemplo, la idea es que se divida en días (una doble página por cada día) y dividir la página en el plan de la mañana o de la tarde.
  2. Si ya tienes un artista dentro de ti, diseña la portada y si quieres un título o algo bonito para cada sección.
  3. Dibujarlo con lápiz o lanzarte directamente con el boli.
  4. Envolverlo y en el momento oportuno enseñarlo a tu peque y explicarle en qué consiste la actividad.
  5. Disfrutar

Como todo, podemos complicarlo cuánto queramos. Si no queréis gastaros el dinero en una libreta nueva, por supuesto una de cuadros, rayas, con anillas sin anillas o unos folios encuadernados a mano sirven perfectamente.

Entre los planes a elegir, muy sencillo. Un ejemplo:

Hoja de la izquierda: mañana en el Oceanográfico de Valencia:

  • ¿Quiénes hemos ido? Que lo escriba o dibuje.
  • ¿Qué es lo que más te ha gustado? Ídem.
  • ¿Qué ropa nos hemos puesto? Ídem
  • Si cabe algún hueco para foto, dejarlo.

Hoja de la derecha: excursión a la Albufera. Mismas preguntas. Otras podrían ser:

  • Dibuja un pez o monstruo marino y dime cuáles son sus características.
  • Construye un barco.

Los límites son ilimitados.

Como ingredientes extra para completar vuestro Cuaderno de Viaje, se podrían coger colores, washitapes o incluso una cámara de fotos Polaroid pequeña para que los nenes puedan hacer una foto de algo concreto e incluirlo en su diario.

¿Qué conseguimos hacer con esta actividad?

  • Fomentar la ESCRITURA.
  • Hacerles ser más CONSCIENTES de las cosas, prestar ATENCIÓN y DISFRUTAR del día.
  • Un ANÁLISIS DE CONCIENCIA al final de la jornada, pensando qué ha sido lo mejor, lo peor y aquello que les hayamos preguntado.
  • COLABORAR, si es una actividad grupal, además de fomentar la DISCUSIÓN y el RAZONAMIENTO.

Ya sabéis que si ponéis en práctica cualquiera de estas opciones, etiquetadnos usando el hashtag #AnidAndoDIY para inspirar al resto de progenitores.