¡Hora de lavarse los dientes! 2ª parte

En octubre ya mencionamos que el cepillado dental de los menores de 6 años debe realizarse en 2 “fases”: una primera llevada a cabo por el niño-a de la que hablamos ampliamente y la segunda por ti (o por una persona adulta) sobre la que profundizaremos hoy y en un pequeño vídeo que estamos preparando para finales de este mes.

Segunda fase: LIMPIEZA EFICAZ DE TODAS LAS SUPERFICIES DENTALES

Así como en la primera fase el objetivo es entrenar el cepillado trabajando en los peques hábito, responsabilidad, auto-cuidado y paciencia. En esta segunda fase el objetivo es eliminar los restos de alimentos y la placa bacteriana de todas las superficies dentarias de una manera eficaz y lo más cómoda, segura y rápida posible.

Como os indicaba en la última entrada no hay recetas estrictas ni tampoco mágicas pero sí una serie de elementos que nos pueden ayudar a hacerlo de la mejor manera posible.

Lo primero a tener en cuenta es cómo presentar esta segunda fase: si les decís a vuestros hijos-as que ahora vais a lavarles vosotros los dientes, os pueden contestar (y con razón) que ellos-as ya lo han hecho. Ayuda más explicarles que ellos han cepillado los dientes y vosotros vais a repasarlos porque es un trabajo en equipo: ellos hacen una parte del trabajo y vosotros otra.

La posición en esta fase es clave para ser rápidos, seguros y eficaces. Igual que en la primera fase ellos-as se cepillaban los dientes en el baño, de pie y delante de un espejo donde pudieran verse bien, ahora necesitamos que estén acostados. Esto llama mucho la atención a todos los padres y madres, que siempre repiten con cara de asombro: ¿acostados?..sí tumbados es la mejor posición, ya que os permite estar más cómodos, ver lo que hacéis, cepillar eficazmente las superficies dentales y cuidar el cuello de vuestros peques.

Fuente: nearsay.com

 

Si les cepillamos los dientes sentados o de pie, lo que ocurre es que para poder ver y limpiar bien los últimos dientes de arriba (segundos molares superiores) los niños tienen que echar la cabeza hacia detrás, hiper-extendiendo el cuello, esta posición que es un poco forzada cansa y genera incomodidad por lo que el tiempo que ellos-as van a dejaros lavar los dientes será muy breve y finalmente no podréis hacer un buen trabajo. Pero si les tumbamos en la cama, o en el sofá con la cabeza apoyada en vuestras piernas o en el suelo con la cabeza en vuestro regazo, el cuello está estable, más cómodo y podréis cepillar mucho mejor.

 

Fuente: www.sunshinesmilesoc.com

 

 

www.vch.ca/Documents/VCH-mouthcare-infants-toddlers-spanish.pdf

 

 

 

Para vuestra parte del trabajo vais a necesitar un cepillo de dientes que sólo uséis vosotros, recordad que el cepillo que use vuestro hijo-a para lavarse los dientes parecerá en 7 días una palmera, porque ellos-as tienden a morderlo. Eso es normal y no nos importa. No hace falta que le cambies el cepillo pero sí que tú uses otro diferente y en buenas condiciones para hacer tu parte del trabajo, aportando al cepillado eficacia.

Fuente: Programa Cero. Ministerio de Salud. Chile

 

El cepillo lo usamos siempre limpio y seco. Limpio por razones obvias y seco para que: 1) podamos introducir la pasta dental dentro de las cerdas del cepillo, evitando que esta se caiga en la boca y sea totalmente ingerida por el niño sin hacer efecto sobre las superficies dentales que es donde necesitamos que actúe. Y 2) no se forme demasiada espuma en la boca, cosa que incomoda a los peques y que además no nos permite ver bien los dientes que queremos cepillar.

Una vez que ya estamos colocados y con el cepillo preparado empezaremos a limpiar los dientes de arriba. ¿Y por qué la arcada superior primero? Porque es la más difícil y siempre es mejor dejar lo fácil para el final.

Fuente: www.vch.ca/public-health/health-topics-a-z/topics/dental-health/how-to-brush-your-childs-teeth

 

Tanto en la arcada superior como en la inferior vais a tener 3 lados: derecha, frente e izquierda. Y en cada lado 3 sitios: por fuera, es decir la cara de los dientes que mira a las mejillas/labios (vestibular). Por encima, la superficie de los dientes con la que partimos/masticamos (incisal/oclusal). Y dentro, la superficie que mira al paladar/lengua (palatino/lingual). Todos estos sitios, que son 18, tenéis que cepillarlos bien.

Fuente: didy.col.org.pe

 

Para lograrlo os voy a dar 5 trucos:

1.-Usa una técnica de barrido horizontal:

A las personas adultas se nos recomienda utilizar una técnica vertical: barriendo los dientes de arriba hacia abajo y los de abajo hacia arriba. Sin embargo esta manera de cepillar en niños requiere invertir demasiado tiempo, por lo que yo siempre aconsejo una técnica horizontal que nos permite limpiar más y mejor en menos tiempo.

Fuente: www.clinicabowen.com

 

2.- Asegúrate de ver bien levantando el labio y de cepillar bien dientes y encías:

Para esto es muy importante pegar el cepillo a la encía. Es en la zona de unión del diente con la encía donde se retiene más comida o líquido en el caso de leche materna o de fórmula y donde generalmente se cepilla peor y aparecen lesiones de caries.

3.-Cuenta hasta cinco en cada sitio despacio.

Esto te permitirá barrer cada superficie dental entre 4 y 5 veces y dejarlas bien limpias. Además le permite a tu hijo-a acotar y controlar el tiempo y esto les ayuda a llevar mucho mejor el cepillado.

4.-Independientemente de la colaboración de tu peque no cambies tu tono de voz tranquilo y acaba tu tarea.

A veces entre los 2 y 3 años cepillar los dientes es toda una aventura, que no siempre es fácil y algunas veces tampoco agradable. Tu hijo-a puede expresarte sus pocas ganas de que le limpies los dientes llorando…pero el cepillado es una cuestión de salud y de higiene como lo es limpiar el culete. ¿Después de que tu niña ha hecho caca le dejas sin limpiar si llora al hacerlo? Ni lo piensas…se limpia con cariño, creatividad y firmeza….pero se limpia. ¡Pues igual los dientes!

No te desesperes…entiende su llanto, explícale por qué hay que lavar y hazlo con tranquilidad y constancia aunque llore.

5.-Aprovecha este rato para disfrutar: canta, cuenta un cuento, inventa una historia…

Y como una imagen vale más que mil palabras os dejo este enlace de un video hecho por la Dra. Ruth Mayné y que resume muy bien lo que os acabo de contar: