Teoría de la Exterogestación

El embarazo humano dura aproximadamente 40 semanas de gestación. Posteriormente,  este nuevo “ser” fuera del útero materno, necesita sentir calor, protección, apego… aquello que sentía dentro de su madre, y poco a poco ir adaptándose a la vida “extrauterina”.

La teoría de la exterogestación se basa en que, los seres humanos, a diferencia de otros animales, nacen poco desarrollados, son incapaces de sobrevivir por si mismos, y por ello necesitan seguir “gestándose” fuera. El bebé, para asegurar su existencia, necesita que le aporten calor, alimentación, seguridad, contención. El cambio de la vida intrauterina a extrauterina es paulatino, el bebé necesita sentirse como “dentro”, vincularse con su mamá o su(s) figuras de apego. Necesita el contacto piel con piel. La cercanía física y emocional de la madre favorece la regulación de los sistemas inmaduros que poco a poco se van desarrollando después de nacer.

Según las teorías evolutivas, el ser humano ha ido acortando su etapa gestante según fue desarrollando la bipedestación (pelvis más estrecha) y el cráneo se hizo más grande debido al desarrollo cerebral. Por ello, en el momento del nacimiento, hay órganos como los pulmones o el corazón que han completado su desarrollo pero sin embargo, el sistema nervioso, el cerebro, está inmaduro, y acabará creciendo y madurando fuera del útero materno, gracias a los estímulos que irá recibiendo después del nacimiento. Por esta razón el aprendizaje y las experiencias durante los primeros años de vida son claves para el inicio del desarrollo psicomotriz.

Después de los primeros 9 meses de vida, el niño ya gatea y se desenvuelve con el mundo exterior. Es el momento de descubrir por si mismo y explorar, eso sí, ¡con sus papás!

Finalmente, podemos concluir que el apego, el contacto, la seguridad, el calor, es una necesidad para el bebé.  La gestación extrauterina conlleva que el bebé aun no se reconoce como un ser diferente a su madre, por eso se angustia cuando no la tiene cerca. aun no ha descubierto su propia individualidad. Podemos utilizar el porteo como herramienta para facilitar la unión mamá – bebé. Si te gustaría saber más de porteo puedes leer las publicaciones de AnidAndo sobre porteo o acudir al taller de Porteo ergonómico.

Ilustración: Fran Mengual.