Regalos de Navidad: cómo sobrevivir

La Navidad es un momento de mucha celebración, muchas emociones y mucho descontrol. Las rutinas familiares se ven alteradas por todos los días de fiesta, las comidas y cenas hasta tarde, las visitas de parientes que viven lejos, y millones de regalos que no sabemos ni dónde meter!

Muchas veces, los padres nos sentimos totalmente abrumados de la cantidad de regalos que reciben nuestros peques y más cuando vemos que muchos de ellos siguen en su caja meses después o incluso nuestro peque sólo los ha usado una o dos veces y se ha cansado enseguida.

Es importante, lo primero de todo, reflexionar sobre lo que regalamos a nuestros peques. Hay muchos juguetes en el mercado que no están hechos realmente para ellos, sino para los padres o los abuelos, que quieren comprar lo mejor o más caro, o aquello que siempre quisieron y nunca tuvieron. No por más caro y ruidoso es mejor. 

La observación y conocer los intereses y necesidades de nuestro peque en estos momentos es importante para acertar. Si es un niño movido, puede interesarle una tabla de equilibrio, mientras que si le gusta el arte, unas témperas harán sus delicias.

Intenta buscar juguetes que tengan más de un uso o que permitan interactuar con ellos de forma abierta, permitiendo que tu peque sea creativo, idee nuevas formas de utillizarlo… Puede interesarte leer alguna de las corrientes actuales como la de piezas sueltas.

Nosotros intentamos seguir una norma muy sencilla e invitamos a sus abuelos a seguirla igualmente: la regla de los cuatro regalos. En nuestra casa, cada peque o adulto recibirá únicamente cuatro regalos, que sumados a los cuatro de las casas de sus abuelos o tíos y alguno más que siempre cae, terminan ser unos 16 regalos en cuestión de dos o tres días. Son suficientes, no??

Los cuatro regalos tienen, además, una característica concreta:

  • Un libro: adecuado a su edad e intereses.
  • Una prenda de ropa.
  • Algo que necesita: una mochila nueva para el cole, un estuche nuevo, una trona…
  • Algo que quiere: cualquier niño disfruta cogiendo el catálogo de juguetes y eligiendo qué le gustaría tener. Pues vamos a elegir el que pensemos que es más adecuado de aquello que elige.

¿Has probado a hacerlo así? ¿Te ha funcionado?