Mocos, ¿qué hacemos?

Nos adentramos en el invierno y con él llega la etapa en la  que los catarros y demás procesos que van acompañados de mucosidad están a la orden del día.

La bronquiolitis, concretamente, es una patología en la cual los bronquiolos contraen una infección de tipo viral. La bronquiolitis viene acompañada de mocos, tos, y ruidos respiratorios. suele aparecer en brotes y es contagiosa. La hipersecreción de mucosidad crea obstrucción de los bronquiolos apareciendo la dificultad respiratoria.

Es importante destacar que el desarrollo del sistema respiratorio continúa desde el momento del nacimiento hasta la adolescencia aproximadamente, siendo en los primeros años de vida cuando aumenta el número de alveolos y su talla. Además, los bronquios son más estrechos, y el número de glándulas mucosas es mayor por lo que existe mayor producción de moco. Es decir, que el sistema pulmonar del bebé y niño no es como el del adulto a menor escala. Es por esto que son propensos a muchas enfermedades de tipo respiratorio.

Otros factores colaboran a su aparición, como encontrarse en ambientes fumadores, malnutrición, contaminación, prematuridad, y las guarderías.

Si mi pequeño tiene mocos, entonces, ¿qué hacemos?

Lo primero de todo es acudir a un pediatra, que establezca un diagnóstico, paute un tratamiento farmacológico y derive a un fisioterapeuta.

Con la fisioterapia respiratoria, pretendemos reducir la obstrucción de las vías aéreas, la expectoración del moco acumulado, mejorar la ventilación, y disminuir las posibles secuelas que pudieran quedar en el aparato respiratorio del pequeño.

Está indicada en:

  • Bronquiolitis
  • Asma
  • Neumonías
  • Fibrosis Quística

Está contraindicada en:

  • Hemorragias pulmonares
  • Inestabilidad hemodinámica.
  • Síndrome de distrés neonatal.

Realizaremos al iniciar la sesión lavados de nariz con suero fisiológico. Dependiendo de la edad del pequeño y su capacidad de colaboración utilizaremos:  técnicas más manuales con presiones pasivas, o utilizaremos su propia musculatura (con o sin ayuda) para desobstruir, provocar la tos y por tanto eliminar las secreciones.

Y tú, ¿conocías la fisioterapia respiratoria y sus beneficios?

¿Te gustaría poder disfrutarla?