Las caricias afectan al ADN del bebé.

Los abrazos estos gestos que tanto echamos de menos durante este momento de pandemia, ejercen una importantísima fuente nutritiva para las personas. Son alimento del alma.

Cuando estamos cerca de la persona amada (hija, hijo, pareja…), nos surgen de forma instintiva y además favorecen la construcción de una relación calmada y sana entre las madres, padres y sus bebés.

Y más allá de los beneficios psicológicos que podemos disfrutar, también tiene una fuerte influencia en los procesos fisiológicos de las personas que los dan y los reciben.

Los abrazos afectan positivamente al sistema nervioso de la persona, disminuyendo los niveles de cortisol, “hormona del estrés”, así como incrementando los niveles de oxitocina “hormona del amor” y generando la producción de endorfinas (morfina natural del cuerpo humano) reduciendo la posible sensación dolorosa e incrementando así el nivel de bienestar de la persona. Favorece igualmente la segregación de serotonina “hormona del bienestar”, teniendo una fuerte influencia en nuestra felicidad.

Los abrazos, relajan la tensión muscular y favorecen la circulación en los tejidos blandos, además fortalece el sistema inmunitario gracias a las respuestas de calma y reducción del estrés.

¡Todo son beneficios!

Una de las partes en las que ponemos más énfasis dentro del “proceso de hipnoparto” es en respetar la “hora sagrada después del nacimiento”.  

Esta hora  implica un “periodo crítico” en el desarrollo del bebé en el que se activarán una serie de respuestas físicas gracias al contacto piel con piel con su madre. También en ésta tendrá importancia este momento.

Para ambos, el contacto implica un periodo de calma después de parto, reduce el nivel de cortisol, aumenta los niveles de oxitocina. Recordemos que para muchos bebés el parto, como acto fisiológico que implica mucha demanda energética, pudiera haber resultado traumático, incluso en aquellos que han nacido por un parto calmado y respetado. También para las madres favorece ese “recableado” sináptico en su cerebro que motiva la aparición del instinto materno y todas las conductas asociadas al mismo. 

Esas caricias, implican beneficios más allá del momento del nacimiento, incluso configurando diferentes respuestas en el ADN de los bebés. Según este estudio del Journal Pediatric Child Health muestra cómo el contacto físico positivo con los bebés, deja en ellos efectos duraderos y medibles favoreciendo efectos positivos en su crecimiento y desarrollo, hasta un nivel molecular del ADN.

Investigadores de la Universidad de Columbia Británica y del BC Children’s Hospital Research Institute desarrollaron un estudio con una muestra de 100 bebés de cinco semanas, que implicaba que sus madres y padres llevaran un registro del número de contactos positivos que implicaran contacto físico con sus hijos e hijas.

Cuando estos niños llegaron a la edad de 4 años, se les tomó una muestra de ADN y específicamente lo que los investigadores examinaron se trató de un proceso llamado metilación del ADN.

En una célula corporal, hay estructuras llamadas cromosomas que contienen el código genético de una persona. Determinan elementos como el sexo, las características físicas y los rasgos de personalidad. Además, en la metilación del ADN, algunas partes del cromosoma están “etiquetadas” con moléculas que pueden controlar cuán activa es esa porción, por lo que lo hará más saliente frente a otras.

Cuando los científicos compararon la metilación entre los niños y las niñas incluidos en el estudio, encontraron diferencias  entre los niños con bajo contacto físico y los niños de alto contacto físico. En efecto, las células de los niños de bajo contacto eran menos maduras de lo que deberían ser en base a la edad real del niño o niña. Y eso podría resultar en que el niño o niña experimentara retrasos en el desarrollo y el crecimiento, según dijo Michael Kobor, profesor del Departamento de Genética Médica, en la presentación del estudio.

De esta forma, los investigadores determinaron, en base a estos resultados, que podría demostrase que el contacto físico tiene consecuencias muy importantes en la vida del individuo y que determinan diferentes cambios bioquímicos que afectan a su expresión genética”.

De esta forma, la idea que motivamos desde el hipnoparto por la que el contacto físico, la calma y el conocimiento de cómo los procesos fisiológicos son íntimamente influidos por los psicológicos, no es baladí. Te invito a que conozcas más sobre cómo puedes prepararte emocionalmente para el parto, de que forma puedes conocer cómo ayudar a tu bebé y a ti misma a Nacer en calma a esta nueva aventura que está frente a ti que es la maternidad.

Podéis ampliar más información en las fuentes bibliográficas que encontraréis citadas al pie del post y consultando el artículo analizado aquí.

Un abrazo.

Nazaret Cañete Gil.

Fuentes bibliográficas citadas y consultadas

Ardiel, E. L., & Rankin, C. H. (2010). The importance of touch in development. Paediatrics & Child Health, 15(3), 153-156. https://doi.org/10.1093/pch/15.3.153

Jones, M. J. et. Al. (2015) DNA methylation and healthy human aging. Aging Cell; 14(6): 924–932. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/acel.12349

Moore, S. R. et. Al. (2017) Epigenetic correlates of neonatal contact in humans. Development and Psychopathology; 29 (05): 1517. https://www.researchgate.net/publication/321227637_Epigenetic_correlates_of_neonatal_contact_in_humans

Rodríguez, M. et. Al. (2004) Metilación del ADN: un fenómeno epigenético de importancia médica. Rev Invest Clín; 56(1): 56-71. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-83762004000100010

Teschendorff, A.E. et. Al. (2012) Epigenetic variability in cells of normal cytology is associated with the risk of future morphological transformation. Genome Med; 4: 24. https://genomemedicine.biomedcentral.com/track/pdf/10.1186/gm323.pdf?site=genomemedicine.biomedcentral.com