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El sonido blanco para bebés, efectivo sí, ¿pero perjudicial?

 

Fuente: Propia

Como mamá y músico, empecé a preguntarme por qué el sonido blanco es tan eficaz para calmar a los bebés, y si yo debía usarlo con mi peque, puesto que en el momento del baño y la higiene diaria llora desconsolado.

En primer lugar, hay que aclarar lo que se entiende por sonido blanco. Un sonido blanco es aquel que tiene una distribución uniforme de frecuencias y las mantiene al mismo volumen. Este sonido, bloquea todos los demás ruidos o sonidos de frecuencias alteradas que estimulan la corteza cerebral del bebé haciendo que se despierte y/o llore.

¿Por qué ocurre esto? Se cree que estos sonidos generados por los electrodomésticos que hay en casa (secador, calefactores o campana extractora) o por diversos dispositivos existentes en el mercado, imitan el sonido que el bebé percibe en el útero materno. A partir de la semana veintidós de gestación, el bebé ya oye sonidos, pero en este momento, su audición está protegida por la placenta, llena de líquido amniótico, que neutraliza los ruidos para que la cantidad de decibelios que percibe el bebé no llegue a ser perjudicial.

Así pues, al nacer, cuando el bebé oye estos sonidos y se calma o llega a dormirse, podemos pensar que hemos descubierto la gallina de los huevos de oro, pero ¿es realmente bueno para nuestros peques oírlos?

Fuente: Archivo

Los estudios realizados por médicos y especialistas sobre el tema han concluido que el sonido blanco en sí mismo no es traumático ni perjudicial para el bebé, ahora bien, la Academia Americana de Pediatría (AAP) advierte que el uso constante y el volumen alto de estos electrodomésticos y dispositivos (mayor de 80 db), puede aumentar el riesgo de afectar el desarrollo auditivo del bebé.

Esto se debe a que dichos dispositivos y aparatos que generan este sonido, exceden el umbral recomendado para los bebes (50 db) por lo que su uso puede afectar la audición y por tanto al desarrollo del lenguaje y del habla.

Así pues, como mamá y músico, decidí que la mejor opción (para mí) era no emplear este sonido con mi peque. No obstante, entiendo que haya quién desee usarlo porque le ayude a conciliar el sueño del bebé (tan difícil en los primeros meses) o simplemente para evitar que, en algunas rutinas diarias, llore desconsolado, por lo que os dejo varios consejos que podéis seguir para emplear este ruido evitando posibles lesiones futuras:

1.- Colocar el dispositivo o electrodoméstico mínimo a 2 metros de distancia de la cabeza del bebé

2.- No emplear el sonido durante más de 5 minutos

3.- Evitar su uso repetido el mismo día.

4.- Evitar convertirlo en una “rutina” (empleándolo siempre para la misma situación) puesto que puede generar una dependencia en nuestro peque y convertirse en algo imprescindible para dicha actividad o momento.

Estas son unas recomendaciones que podéis seguir. Aun así, existe el riesgo de que pueda llegar a ocasionarse un daño a nivel auditivo en vuestro peque, por lo que si notáis cualquier señal de que el bebé no responde bien a los estímulos sonoros, debéis acudir a vuestro pediatra que, como profesional, es el único/a que puede determinar si se ha generado un daño auditivo.