¿Cómo crear una Tabla de Rutinas?

La palabra rutina provoca rechazo y anhelo a partes iguales, nadie quiere encorsetar a sus hijos en una serie de actividades que los conviertan en soldados, pero en verdad las rutinas les ayudan a encontrar su autonomía y libertad.

Con una rutina, todos los miembros de la casa, saben qué deben de hacer en qué momento, aprovechando los huecos entre esas actividades para hacer lo que ellos consideren. De esta manera tienes tiempo libre para poder realizar tu hobbie favorito y no estás discutiendo sobre “qué se debe de hacer”, “no quiero” y “por qué yo”, etc.

Lo mejor para realizar una tabla de rutinas es dialogarlo en familia y crear un consenso, así también se reparten las tareas de forma equitativa y por edad.
Gracias a este diálogo todos los miembros de la familia se encuentran involucrados y no piensan que sea una imposición sino que forma parte de la solución.

Cuando son más pequeñitos sí que las rutinas las establecen los adultos, pero a medida que se van haciendo mayores l@s peques es una gran idea incluirlos en la toma de decisiones.

¿Empezamos?

MATERIALES:

  • Cartulina blanca o de colores (claros, que sino luego no se ven las letras o dibujos).
  • Rotuladores de colores y negro de marcar.
  • Dibujos pequeños impresos para que se puedan transferir. Para ello tendréis que imprimirlos “en espejo” y con tinta negra.
  • Proceso “Transfer”: ingredientes extra: Plancha, trapo, agua.

PROCESO:

  1. Nos reunimos en familia. Hablamos sobre las rutinas que queremos establecer. Las más comunes son las de la mañana (prepararse para el cole, trabajo, etc…), las de la tarde (merienda, deberes…), las de la noche (cena, dientes, cuento…) Cada familia es de una manera por lo que tendréis que pensar cuáles son los pasos. Ojo: nada de inventar. La vida no es Instagram o Pinterest o la Casa Real. No vale querer ahora sacar de la manga 15 actividades antes de ir al cole que se tienen que hacer en 1 hora porque eso es la crónica de una muerte anunciada. Sed realistas.
  2. Coger la cartulina y crear, por ejemplo, 5 cuadrados / rectángulos iguales. Si todos somos mayores, escribir; si hay pequeños en casa, mejor dibujar. (Si sois como yo, un cero a la izquierda para dibujar, ahora miramos el proceso de transfer).
  3. Plastificar. En cualquier papelería o lugar de fotocopias os pueden plastificar los carteles. No es obligatorio, es para que os duren más.
  4. Elegir el lugar donde se va a colocar la tabla. Atención, tiene que estar a la vista de TODOS, pequeños y grandes. Sino, no tiene sentido. Puede ser la parte baja de la nevera o en la repisa de una ventana, o en un corcho.
  5. Disfrutar.

Para los que uséis el proceso con Transfer. Al ser una cartulina, será mejor utilizar la versión de la plancha. Si queréis para un futuro decorar una caja de madera o cartel o algo, puede ser con agua.

Elegir la superficie, poner el dibujo y planchar por encima. Ojo: poner un trapo entre el papel impreso con el dibujo y la plancha, por protección. Esperar unos segundos y retirar la plancha. Con mucho cuidado retirar el papel. Tachán.

Si queréis comprarlos ya hechos, en Aprendiendo con Montessori diseñaron uno precioso. Aquí podéis encontrar tanto la versión en papel, con una guía de madera preciosa, o la versión imantada para la nevera.

Ya sabéis que si ponéis en práctica cualquiera de estas opciones, etiquetadnos usando el hashtag #AnidAndoDIY para inspirar al resto de progenitores.