Reflujo gastroesofágico

¿Qué es el Reflujo Gastroesofágico (RGE)?

Es la causa más frecuente de vómitos en el recién nacido. Es el retorno del contenido gástrico hacia el esófago, o llegar incluso a la boca (regurgitación).

Anatómicamente, cuando la comida es tragada, viaja por el esófago, que atraviesa el diafragma y llega a una válvula llamada esfinter inferior o Cardias, cuya función es:

Abrirse para dejar paso el bolo alimenticio hacia el estómago.

Cerrarse para impedir que el alimento salga del estomago durante el proceso de digestión, y a patrir de ahí siga su camino por el aparato digestivo.

Esta válvula de cierre, al igual que el sistema digestivo del lactante, se encuentra en un periodo de inmadurez; hasta los 4 – 6 meses no adquiere un tono muscular “aceptable”, y puede seguir en periodo de desarrollo hasta los 3 años aproximadamente.

Este RFE puede ser:

  • Fisiológico: aparece en los recién nacidos durante los primeros meses de vida debido a la inmadurez propia del sistema digestivo. Puede ocurrir un par de veces al día. Desaparece espontáneamente. El bebé no rechaza las tomas, aumenta bien de peso. La leche que vomita no es “cuajada”. No requiere tratamiento.
  • Patológico: cuando este RGE esta provocando problemas. El pediatra y los papás observaréis que el bebé puede no aumentar de peso, puede presentar alteraciones en la conducta en relación con la alimentación (por ejemplo, demasiada ansiedad por comer, y a los minutos rechazar la toma). Pueden haber alteraciones respiratorias por el reflujo. El pequeño siente malestar. Puede no regurgitar y observarse las molestias. En caso de regurgitación, la leche que vomita estaría cuajada.

¿Cuáles suelen ser las causas?

  • Inmadurez funcional, que la debilidad del esfínter sea importante.
  • Factor estrés.
  • Infecciones, esofagitis… Enfermedades digestivas.
  • Trastornos craneales.
  • Anomalías congénitas.
  • Patologías del sistema nervioso.

¿Cuáles son los síntomas?

Regurgitaciones (parecido al vómito pero menos cantidad y sin llegar a la deshidratación).

Puede aparecer:

  • Náuseas.
  • Posturas de hiperextensión y apertura de brazos (arqueamiento hacia atrás de la espalda).
  • Irritabilidad.
  • Llanto.
  • Puede asociarse a cólicos del lactante.
  • Retraso ponderoestatural (falta de crecimiento).

¿Qué hago si mi bebé vomita y llora?

Lo primero es necesario un diagnóstico por parte del pediatra que valore, según el contenido del vómito, si existe otro tipo de alteraciones, o problemas y pautar por su parte el tratamiento médico más adecuado para tu bebé.

Posteriormente, puedes mejorar el bienestar de tu pequeño y aliviar sus dolores, y mejorar la funcionalidad de su sistema digestivo acudiendo a un fisioterapeuta. Trabajamos primero desde el cráneo, ya que de ahí sale el nervio vago, el encargado de prácticamente todas las funciones digestivas, y posteriormente relajamos y trabajamos a nivel visceral, eliminando tensión, haciendo masajes similares a los que trabajamos en el taller de masaje abdominal infantil. 

Consejos para los papás.

  • Eliminar el estrés, calma.
  • Amamantar a demanda, pero que el niño no llegue hambriento y con llanto a la toma para que no se alimente con ferocidad. Hay que responder a las señales tempranas de hambre.
  • No utilizar chupetes.
  • Tener al bebé en estrecho contacto con el cuerpo, sobre todo los primeros meses.
  • Elegir la posición vertical preferentemente, incluso para amamantar. Sobre todo no lo dejes en posición horizontal después de la toma.
  • Portea: el porteo ayuda a mantener la posición vertical, y mantener el contacto.