Los relojes de arena como herramienta para llegar a acuerdos respetuosos

En muchas ocasiones habrás vivido que tu peque y tú tenéis necesidades distintas, ¿verdad? Cuando tú quieres que recoja, él o ella necesita seguir jugando con eso con lo que está muy concentrado. Cuando es hora de lavarse las manos para cenar, tiene sí o sí que terminar el dibujo. Y esas situaciones son momentos de tensión entre vosotros. ¿Qué hago? Le entiendo pero necesito que se ponga ya a hacer otra cosa, por el bien de todos…

Una crianza respetuosa llega a acuerdos con nuestros peques cuando tenemos necesidades distintas. Lo difícil muchas veces es encontrar un acuerdo respetuoso para todos, ¿verdad? Por ejemplo, si nuestro peque está jugando pero es momento de iniciar rutinas para irse a la cama, podemos decidir juntos que jugará hasta que acabe de hacer algo en concreto o decidir que continuará un tiempo en el que estéis de acuerdo todos. Sin embargo, hasta los 7 años aproximadamente, los niños no tienen un concepto de tiempo consolidado y debemos adaptar nuestros acuerdos para que sean comprensibles para él o ella.

Una herramienta muy útil son los relojes de arena. Ya con niños de entorno a los dos años, podemos presentarles los relojes de arena y son capaces de utilizarlos. Existen en el mercado y tiendas especializadas en juguetes de pedagogías que van en la línea de la crianza respetuosa sets de relojes de arena de colores, en los que cada uno dura un tiempo distinto (30 segundos, 1 minutos, 3 minutos, 5 minutos, 10 minutos).

Estos relojes convierten algo abstracto, el tiempo, en algo visible y comprobable de forma más sencilla.

Cuando decidimos usarlos, debemos empezar presentándoselos, jugando, por ejemplo, a avisar cuando toda la arena haya caído (con relojes de poco tiempo que permitan mantener la atención) o haciendo “carreras” con distintos relojes al mismo tiempo.

Cuando el peque ya conozca los relojes, se podrán usar para llegar a acuerdos (“Seguiremos jugando hasta que se acabe el reloj de arena. Luego te lavarás los dientes”). Al principio, será necesario que escojas tú el reloj, pero con niños algo más mayores podréis acordar el reloj entre todos.

Con estos acuerdos, no sólo será más fácil solucionar este tipo de situaciones delicadas de una forma respetuosa para todos, sino que tu peque podrá empezar a experimentar de forma sencilla con el tiempo.
Y tú, ¿has utilizado alguna vez relojes de arena? ¿Qué juegos o actividades se te ocurren para usar con tu peque con estos relojes? ¿Qué estrategias has usado para llegar a acuerdos de tiempo con tu peque?