PLAGIOCEFALIA: MI BEBÉ TIENE LA CABEZA PLANITA

El cráneo esta formado por una serie de huesos, que están unidos por unas líneas, llamadas suturas, y presenta unos huecos, llamados fontanelas. En el caso de los recién nacidos, estas suturas irán cerrando conforme el niño vaya creciendo y vaya desarrollando su cerebro.

 

Los huesos del cráneo de nuestros pequeños son flexibles. Gracias a esto, y a la apertura de las suturas,  los huesos pueden moverse y superponerse entre sí y de este modo facilitar su paso por el canal del parto.

 

¿Qué es una plagiocefalia?

Cuando hablamos de plagiocefalia nos referimos a un aplanamiento en la cabeza del bebé, lo más frecuente es en la parte posterior o lateral, creando una asimetría craneal. Un aplanamiento craneal esta acompañado de un abombamiento en el lado contralateral. Esto es debido a la flexibilidad innata que hemos comentado que tienen en los huesos del cráneo, sumado a factores externos como:

  • Pasar mucho tiempo en una posición, normalmente tumbado boca arriba.
  • Posiciones intrauterinas comprometidas.
  • Torticolis congénita asociada.
  • Parto instrumentalizado (fórceps, kiwis, ventosas..)
  • Prematuridad ( tienen más riesgo debido a que los huesos se fortalecen durante las últimas 10 semanas de gestación).

A pesar de que algunos profesionales ven esta alteración como algo puramente estético, esta lejos de ser así, ya que puede traer consecuencias como:

  • Afectaciones de la postura.
  • Mala oclusión dentaria y alteraciones de la articulación temporomandibular.
  • Compensaciones escolióticas.
  • Migrañas y/o cefaleas.
  • Alteraciones visuales y/o auditivas.
  • Problemas de aprendizaje.
  • Alteraciones del desarrollo psicomotor.

 

Desde la fisioterapia, con el tratamiento craneal, ayudamos a corregir el aplanamiento. El tratamiento, cuanto más precoz, es más efectivo es, gracias a la flexibilidad de los huesos. Conforme el pequeño va creciendo, va perdiendo esa cualidad y los huesos del cráneo van madurando y osificando como el cráneo adulto. Antes de los 6 meses es ideal comenzar el tratamiento. Además, recomendamos para casa:

  • Cambios de pecho, y vigilar especialmente el lado en el que pudiera estar restringido la rotación.
  • En el caso de tomar biberón modificar el lado de las tomas.
  • Se puede utilizar algún cojín (cuidado, bajo supervisión).
  • Cambiar la orientación de la cuna o lado de la madre en el colecho .
  • Volteos, Tummy time (juego boca abajo).
  • Ortesis craneales (pautado por un médico, no siempre es necesario).
  • Por supuesto, porteo ergonómico, para aumentar los momentos sin presión en la zona de aplanamiento.

Por ello, si observáis que vuestro bebé tiene algún aplanamiento, no dudéis en consultar a un fisioterapeuta pediátrico. Cada caso es individual y especializado. Y si queréis prevenir este problema o en caso de que ya este presente no agravarlo, en anidando tenemos el taller de porteo ergonómico. No dudéis en apuntaros e introduciros en el mundo del porteo, que aporta mucho más que disminuir presiones  craneales. Es un mundo precioso al que os invito a uniros.