Qué hacer si no me siento feliz durante mi embarazo.

Para algunas mujeres, nuestro embarazo no fue tan maravilloso como hubiéramos deseado.

Y es que hay veces que durante el embarazo transitamos por periodos de malestar físico, mental y la ansiedad se hace presente.

Que se nos bombardee con la imagen idílica de la maternidad que infantiliza nuestros cuerpos y que nos hace sentirnos malas madres, si no sentimos aquel amor incondicional que se supone deberíamos sentir desde el primer momento en el que surge el positivo, no ayuda.

Y es que parece que el embarazo es un tiempo en el que sólo la felicidad, el agradecimiento y el bienestar tengan cabida en nuestro sentir y en nuestro hacer. Y esto, no siempre es así.

Por mucho que el embarazo haya sido deseado, por mucho que desees vivir la experiencia de parto y de la maternidad, desde la calma, existen diferentes elementos que pueden afectar a tu vivencia. Experiencias de pérdidas anteriores, enfermedades asociadas al embarazo, falta de apoyo del entorno, presión laboral, presión social, son factores que también entran en esta ecuación y que afectan a tu vivencia. Este post nace con el deseo de darte herramientas para que, si no estás disfrutando de tu embarazo, entiendas que esto no te hace mala madre.

También con el deseo de que tomes responsabilidad en tu mejora y desde ahí te pongas en acción y disfrutes de esta etapa de cambio, de crecimiento y de aprendizaje que es el embarazo y que más tarde será la maternidad.

No te sientas culpable de no estar viviendo feliz tu embarazo, pero eso sí, ponte en marcha para aprender a vivir la experiencia desde el bienestar, tu bebé te necesita.

Si hay algo en lo que durante las formaciones en hipnoparto pongo mucho énfasis es en la importancia de que tomemos responsabilidad sobre nuestro bienestar. Pero para ello, debemos saber qué opciones están a nuestro alcance, aquí te dejo 5 ideas para que comiences a buscar la mejora en tu salud mental:

  1. Identifica qué emoción es más saliente: esto requiere que te tomes el tiempo de leer qué viene pasando por tu mente y de registrar qué sientes mayoritariamente a lo largo de tu día. Un ejercicio que puedes utilizar es el de la escritura terapéutica que puedes consultar desde aquí.  
  2. Cómo me limita esta emoción: esto hace referencia a tu capacidad de “neutralizar” esta emoción, darle la vuelta y buscar lo positivo. O si, por el contrario, te quedas estancada y esto te impide seguir con tu día a día normal. Si de esta reflexión te das cuenta de que realmente te está impidiendo vivir y disfrutar de la normalidad de tu vida, puede que sea necesario que pidas ayuda a una psicóloga o un psicólogo especializado en periodos prenatales, son los profesionales que pueden ayudarte a salir de esa situación.
  3. Cuida tu cuerpo: descansa, cuida tu alimentación, escucha qué dice tu cuerpo. Atiende regularmente a tus consultas prenatales y si sientes que hay algo que dudas, pregunta, no te quedes nunca con la duda. La obstetra o la matrona están ahí para ayudarte, tu cuerpo es una parte muy importante en tu bienestar y si siente que es demasiado para ti, puede que exista alguna causa médica que pueda mejorar con la atención requerida.
  4. Aprende a generarte bienestar: en ocasiones cuando estamos mal, evitamos hacer determinadas cosas que pudieran hacernos sentir peor. Pero te planteo que busques actividades que te hagan sentir bien. Puede que sea ir a una consulta de tu fisioterapeuta para cuidar tu espalda o puede que sea realizar tus prácticas diarias de hipnoparto para generarte oxitocina, puedes utilizar aromaterapia…pon el foco en lo que sí te gusta, ahí está la diferencia.
  5. Muéstrate vulnerable. Aunque es una frase típica, el “no estar bien, también está bien”, es muy cierta. Gracias a que nos mostramos tristes ante los demás, éstos pueden activar su empatía con nosotras y ayudarnos. Habla con tu pareja, expresa lo que sientes lo que deseas, te sorprenderá cómo vuestros puntos de acuerdo son más que los de desacuerdo, verás cómo diciendo lo que necesitas, te será más fácil encontrarlo.
Toma responsabilidad, encuentra tus opciones, ponlas en marcha y disfruta. Si mamá está bien, todo lo demás también lo estará.

Un abrazo.

Nazaret Cañete