Cepillo, pasta de dientes y…¿colutorio?

Para contestar a esta pregunta es muy importante primero saber con claridad qué es un colutorio…pero hoy prefiero empezar por contaros qué no es (por lo menos en la infancia).

Los enjuagues, que así llamamos habitualmente a los colutorios, no son líquidos mágicos que desinfectan totalmente la boca matando a todos los gérmenes, impiden milagrosamente el desarrollo de caries, evitan el mal aliento y dejan la boca fresquita. Ni tampoco son el sustituto del cepillo de dientes y de la pasta.

Los colutorios son un vehículo, una manera de llevar, cuando es necesario, algunas sustancias terapéuticas (especialmente flúor y antisépticos) hasta los dientes y las encías y mantenerlos el tiempo necesario en contacto con ellos para que actúen. Por lo tanto no son inocuos, tienen sus efectos y sobre todo sus indicaciones. Así que es importantísimo saber que deberemos usar un colutorio, no cuando a nuestro hijo-a le guste el dibujo del frasco en el supermercado sino cuando su dentista por una razón concreta lo considere necesario y esto nunca será antes de los 7 años.

¿Por qué 7 años? Porque hasta los 7 años los peques se tragan los enjuagues, con lo que no hacen el efecto buscado en la boca y podemos tener efectos indeseados por la ingesta de un producto que está diseñado para ser escupido.

Y a partir de los 7 años: ¿Cuáles son las razones más frecuentes por las que un niño-a necesita introducir un colutorio como parte de su higiene buco-dental?

1.-Prevención de caries en niños-as mayores de 7 años que ya han tenido caries. Es decir que el dentista los considera de riesgo moderado o alto de desarrollar nuevas lesiones de caries. Estos niños-as necesitan controlar mucho y bien los azúcares que consumen, necesitan lavarse mucho y bien sus dientes (al menos 2 veces al día) y además necesitan un aporte de flúor adecuado para fortalecerlos. La vía principal de este aporte cotidiano es la pasta de dientes, pero en algunos casos el odontopediatra puede considerar que es necesario complementarla con un enjuague de flúor de uso diario. Este enjuague de flúor (220 ppm de flúor) NUNCA puede sustituir a la pasta dental (1.000-1.450 ppm de flúor) ni mucho menos al cepillado.

Fuente:https: www.cuidatusencias.es

 

2.-En niños-as mayores de 7 años que presentan gingivitis (inflamación de las encías). Hay muchas razones por las que las encías pueden inflamarse, es decir estar rojas, hinchadas, adoloridas y con una gran facilidad de sangrado al cepillado dental. En niños-as la más frecuente es el acúmulo de placa bacteriana por un cepillado escaso o deficitario. Esto se agudiza especialmente en la época de la pubertad potenciado sobre todo por las hormonas sexuales tanto femeninas como masculinas. Los y las adolescentes desarrollan gingivitis con más facilidad que un niño-a de 8 años por ejemplo.

 

En estos casos el odontopediatra puede considerar a veces  necesario el uso de un enjuague que contenga algún tipo de antiséptico que ayude a la encía a recuperar su estado de salud. El antiséptico más frecuente es la clorhexidina pero no es el único y ha de ser el profesional el que decida cual es el más indicado en cada caso. Este enjuague NUNCA puede sustituir a la pasta dental ni mucho menos al cepillado que es el principal tratamiento de la gingivitis. Normalmente ésta mejora mucho tras 7 días de un cepillado frecuente y eficaz.

3.- En niños-as y adolescentes portadores de ortodoncia fija. Los aparatos de ortodoncia, especialmente la aparatología fija que emplea brackets para corregir la maloclusión y alinear los dientes supone, simplemente por estar en la boca, una serie de cambios y consecuencias que es importante tener en cuenta: 1) la flora bacteriana del niño-a cambia, 2) los alimentos se retienen con más facilidad y 3) el cepillado se hace más complicado. Esto lógicamente hace más probable tanto el desarrollo de lesiones de caries como la inflamación de las encías. Muchas veces los ortodoncistas consideran necesario el uso de algún colutorio para favorecer la higiene y la salud bucodental de sus pacientes. Cuál, para qué y durante cuánto tiempo es algo que determinará también el-la en cada caso.

Fuente: www.perioexpertise.es

 

Además de estas 3 razones hay situaciones puntuales que pueden requerir el uso de algún colutorio, por ejemplo tras una cirugía en la boca. En estos casos siempre te lo indicará el profesional que les trate.

Y ¿qué pasa con el enjuague de flúor semanal que algunos niños-as reciben en el colegio?

Se trata de una medida de salud pública. Este enjuague no perjudica a ningún niño-a y beneficia a todos-as, especialmente a aquellos-as que por la razón que sea tienen un menor cuidado buco-dental a nivel familiar, reciben un menor o más irregular aporte de flúor o tienen un riesgo de caries muy alto.

Fuente: ceice.gva.es

 

Y…¿pasa algo si mi hijo-a usa el mismo enjuague que usamos nosotros para que la boca se le quede más fresquita?

Los enjuagues de uso más frecuente entre los adultos suelen llevar algún tipo de antiséptico. Su uso en niños-as está totalmente desaconsejado primero porque no es necesario, segundo porque no están hechos para niños y tercero porque pueden modificar su flora bacteriana y desequilibrarla.

En resumen: El punto más importante de la higiene bucodental de los niños-as es el cepillado dental con pasta fluorada de 1.000-1.450 ppm de flúor. Los colutorios no son necesarios salvo que el odontopediatra lo indique por una razón concreta, así como su pauta de uso y siempre en niños-as mayores de 7 años.