Coloreando el verano

Hola a todos,

¿Cómo van esas vacaciones? ¿Calurosas? ¿Más fresquitas? ¿Trabajando o, por el contrario, con días de relax y de actividades?

 

Sea como sean, los niños llegan un punto que no saben qué hacer y nosotros con ellos tampoco, así que hoy os traigo una actividad para hacer todos juntos.

Durante el confinamiento, mi compañera Amelia (@educ.ame en instragram) y yo estuvimos ideando cantidad de proyectos e ideas para los nenes y uno de los ejemplos que se le ocurrió a Amelia fue la de crear una vidriera de colores. A estas edades, la búsqueda de colores, cómo se combinan, la mezcla de ellos… hacen que estén horas descubriendo todos los matices.

Además, esta actividad se puede plantear como vidriera o como infinidad de otros proyectos, crear brújulas de colores, alas de mariposas, o simplemente collages mágicos.

Aquí os dejo algunas ideas:

 

¿Qué os parece la idea? ¿Os apuntáis?

MATERIALES:
PROCESO:

  1. Pensamos en el diseño que queremos hacer. En este caso una vidriera. Para ello, yo cogí dos cartulinas tamaño A3 de las que venden en las papelerías de color Marrón oscuro. Aleatoriamente dibujé triángulos de diferentes tamaños dejando un margen de 2 centímetros (así evitamos que se rompa con facilidad). El diseño es aleatorio, podéis hacerlos grandes o pequeños o mezcla de ambos. A más agujeros más colores.
  2. El diseño se replica en otra cartulina del mismo tamaño. así trabajaremos como si fuera un sándwich.
  3. Recortamos trozos del papel de celofán, un poco más grande de cada hueco y los vamos colocando según queramos. Aquí es donde lo chicos pueden ayudarnos eligiendo los colores, recortándo o rasgando los trozos.
  4. Los pegamos. Cogemos una de las cartulinas seleccionadas y vamos pegando los trozos de colores en cada uno de los huecos. De esa manera “rellenamos” la figura… pero con otro color.
  5. Cuando tengamos todos los trozos pegados, pegamos la otra parte del sándwich o cartulina. Haciendo coincidir los agujeros. De esta manera ayudamos al pegamento en su trabajo y evitamos manitas indiscretas que se dedicarían a arrancar a tiras los trozos.
  6. Dejar secar mientras elegimos ubicación.
  7. Disfrutar.

Como podéis ver es una actividad fácil y sencilla que se puede extrapolar a muchos ámbitos. Me parece genial para decorar su habitación, para poner en el salón o incluso, con ayuda de cartón que es más sólido, hacer lupas para verlo por la valle en vivo y directo.

Gracias a esta actividad desarrollarán:

  • CONCENTRACIÓN y PACIENCIA: en realizar una actividad que no se acaba en cinco minutos, con sus procesos y tiempos de espera.
  • PSICOMOTRICIDAD FINA: cortar los huecos y pegar los papeles de colores.
  • COLABORACIÓN y TRABAJO EN EQUIPO: poder realizar la actividad entre todos.

Ya sabéis que si ponéis en práctica cualquiera de estas opciones, etiquetadnos usando el hashtag #AnidAndoDIY para inspirar al resto de progenitores.