¡LAVARLE LOS DIENTES! ¿PARA QUÉ SI ES UN BEBÉ?

 

 

Ayer me escribió una de mis mejoras amigas que tiene un precioso bebé de cinco meses. A Joaquín le está erupcionando un dientecito. Esta situación que da mucha alegría marca un antes y un después en la vida de la familia puesto que con los dientes llegan también sus cuidados y comienzan a surgir muchas preguntas (en el mejor de los casos) tres de las cuales vamos a intentar contestar hoy de manera sencilla pero fundamentada.

Fuente: https://blogs.upc.edu.pe/blog-de-odontologia/tips/dentaltip-que-edad-erupciona-el-primer-diente

 

1ª: ¿LOS DIENTES DE LECHE SE LIMPIAN?

La respuesta sin ningún tipo de dudas ni matizaciones es: . Los dientes de leche hay que  cepillarlos desde el mismo momento en que aparecen en la boca. La razón es sencilla: porque son dientes, como los tuyos y como los míos, con esmalte, dentina y pulpa (nervio), por lo tanto las mismas razones que tenemos tú y yo para lavarnos los dientes son las que hacen necesario cepillar los de los bebes…fundamentalmente dos: higiene y salud.

Los dientes de los bebés se ensucian como los nuestros y si no los limpiamos enferman como los nuestros. La diferencia es que al ser más pequeños, el grosor de los tejidos que los constituyen es menor y la evolución de las lesiones de caries, por ejemplo, es mucho más rápida hasta llegar desgraciadamente a destruirlos totalmente.

Hoy, en nuestro medio, 3 de cada 10 niños-as menores de 3 años sufre de enfermedad de caries y presenta lesiones de caries grandes, graves y de muy rápida progresión. A la enfermedad de caries a esta edad se le denomina: Caries de infancia temprana.

Fuente: https://www.odontologiapediatrica.com/wp-content/uploads/2018/06/SEOP_-_Caries_precoz_de_la_infancia_fin4.pdf

 

Así que es esencial cepillar los dientes de leche desde que aparecen en la boca, para mantener la boca de nuestro bebé limpia (igual que los pies, el pelo o el culete) y para prevenir el desarrollo de lesiones de caries de infancia temprana. El cepillado dental es, junto con la reducción del azúcar, la medida preventiva más efectiva y también más barata de esta patología. No la más cómoda ni fácil (eso también es verdad) porque requiere paciencia, creatividad y constancia de parte de la persona adulta que ha de cepillar los dientes al menos 2 veces al día: una por la mañana y otra por la noche antes de dormir.

¿Y por qué 2 y no 1 o 4 veces al día? Porque la evidencia científica de la que disponemos nos dice que lavar una vez al día casi no presenta diferencia en la prevención de caries comparado con no lavar los dientes. Donde se observa una diferencia casi del 15% de prevención es con 2 cepillados al día…y por eso es lo que recomiendan todas las sociedades científicas de pediatría y odontopediatría.

2ª: ¿CEPILLADO CON PASTA DENTAL O SIN ELLA?

La respuesta también es clara y consensuada, cepillado con pasta dental fluorada desde la erupción del primer diente.

La pasta dental fluorada es la principal responsable de la maravillosa disminución de los índices de caries en el mundo y también en España de las últimas décadas. El flúor contenido en la pasta de dientes ayuda, y mucho, a prevenir la desmineralización de los dientes (que se produce tras cada comida) y a favorecer una remineralización del esmalte en profundidad. Una boca sana necesita de un aporte adecuado y regular de flúor y ese aporte lo vehiculiza la pasta de dientes.

Ahora bien, los niños pequeños se la tragan y por eso es importante usar una pasta con una cantidad de flúor adecuada: 1.000 ppm (partes por millón) de flúor y en la cantidad adecuada para cada edad:

Fuente: Programa Cero. Ministerio de Salud. Chile

 

Con esa concentración de flúor (1.000 ppm) y esas cantidades de pasta la mejor evidencia científica indica que no hay riesgo para la salud de los niños-as ni a corto ni a largo plazo.

3ª: ¿LE TENGO QUE LAVAR YO LOS DIENTES O DEJO QUE LO HAGA SOLITO-A?

El cepillado ha de ser frecuente (2 veces al día) y eficaz, es decir debe lograr remover de la superficie de los dientes las colonias bacterianas que la pueblan (biofilm) y los restos de alimentos. Esto no lo consiguen nuestros peques por si mismos. Ellos juegan, imitan, pero su destreza manual fina no permite que hagan un correcto cepillado de los dientes hasta los 6-7 años. Hasta esa edad la responsabilidad de la limpieza dental es de las personas adultas que los cuidan y acompañan. Es importantísimo que dejemos al niño-a pequeño-a jugar a lavarse los dientes, pero después es igual de importante que una persona adulta aporte la eficacia.

Fig. 4. Fuente: https://www.freepik.es

 

Resumiendo: es fundamental cepillar los dientes desde la erupción del primero en la boca, con un cepillo y pasta fluorada de 1.000 ppm de flúor, en una cantidad adecuada según la edad del niño-a y siempre asegurando que una persona adulta  logra dejar bien limpias todas las superficies dentales.

En próximas entradas seguiremos profundizando en la higiene dental de los más peques.